Los Pilotos Privados
Lejos de las grandes escuderías, los motohomes inmensos, las campañas mediaticas y los presupuestos desorbitados, las parrillas de salida de los Grandes Premios han estado formadas por pilotos de bajo presupuesto, mecanicas justitas pero con muchas, muchas ganas de correr.
Se entiende como piloto privado a aquel que compite con una máquina no oficial, no proporcionada directamente por la fábrica, sino comprada, alquilada, prestada o, en algunos casos, fabricada por el mismo. Pilotos que se costean, o costeaban los gastos de su propio bolsillo o con patrocinadores muy pequeños, a escala local, se presentaban a los entrenamientos oficiales y trataban de conseguir uno de los últimos puestos de la parrilla. De hecho, hasta principios de los años noventa, era muy comun que bastantes pilotos se quedasen fuera de la parrilla, debido a la gran cantidad de aspirantes a competir en los grandes premios.

En las categorías pequeñas era donde mas pilotos privados había, eran motos asequibles y permitieron por ejemplo, que Ricardo Tormo ganase dos mundiales a finales de los años setenta, o que Herri Torrontegui venciese dos Grandes Premios en el recordado último mundial de 80cc en 1989.
En la categoría reina era mas improbable que los pilotos privados destacasen, debido a la inmensa diferencia entre las motos oficiales y el resto, pero había gente como Buckmaster, Papa, Doorakers,
Rudroff, que hacían los mundiales completos, o con apariciones esporádicas, como el español Gonzalez de Nicolás, en la foto con el dorsal 38 en Phillip Island 89, donde compitió con una moto alquilada.
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